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Fred Perry,
una marca con historia

El otro día me puse uno de los polos que más me gustan de los que tengo, el de Fred Perry, sí,  el mismo modelo que os estáis imaginando, y es que a pesar de que me costase casi un ojo de la cara el resultado que me está dando es increíble. Por que además de ser un referente de la moda urbana y de estar relacionado con un consumidor de clase media-alta,  es un producto de gran calidad. Pero todos sabemos que cuando compramos «marcas» no solo estamos adquiriendo un producto por su calidad, ni si quiera por que sea un polo que lo laves cuanto lo laves sigue conservando su forma, gramaje, color. y sigue pudiéndose doblar bien, no como las camisetas de primark. Sin embargo si que podemos comprarlo por que nos sentimos identificados con la experiencia que supone esa marca.

Pues eso que el otro día me dijeron que si era nazi o algo sí por llevar ese polo, y esto me hizo acordarme de la historia de la marca Fred Perry, siendo una de las marcas de referencia que más ligada ha estado a diferentes grupos sociales, culturas urbanas o como queráis llamarlo. Y es que la marca Fred Perry fue creada en Inglaterra en 1952 y uno de sus fundadores es quien le puso nombre a la marca el tenista profesional Frederick John Perry, quien hizo famosos sus polos por combinar el estilo cotidiano con el deporte.

Frederick John Perry nació en una familia obrera en Manchester, hijo de un trabajador de la industria textil, pronto tuvieron que mudarse a Londres donde descubrió el tenis, más adelante en 1933 lideró al equipo inglés en la Copa Davis hasta convertirse en el primer tenista en ganar 4 grandes torneos, Open de Australia, US Open, Roland Garros y Wimbledon.

Después emigró a Estados Unidos, país del que se había enamorado y allí en en wimbledon fue donde conoció a Tibby Wegner quien enseñaba por aquellos entonces a los tenistas un particular invento que era una muñequera con la que los deportistas se limpiaban el sudor, y así fue cómo en 1941 Fundaron Fred Perry. A partir de este momento parece que la marca ha sido el fetiche de diferentes tribus urbanas hasta hoy en día donde conserva su magnitud y esencia de marca.

Desde el principio en Inglaterra la marca está ligada a la subcultura urbana de los barrios obreros del Northern Soul, legado que recogieron los «mods» como primera tribu urbana que se apropió de la marca frecuentando garitos minoritarios sobre los 1960, el boom de los 4 de liverpool fomento el conocimiento de este movimiento, así pasó de ser una marca deportiva a ser seña de identidad de los jóvenes obreros irreverentes, quienes cambiaban el mono de trabajo por los pitillos y las americanas entalladas.

De esta manera se convirtió en la marca urbana británica por excelencia y ya no solo de las ciudades industriales del norte, así se enlazó con el Punk, teniendo a Paul Weller como buque insignia de la marca. La evolución de la marca continúa con la aparición del movimiento skinhead y las corrientes redskin que reunían un carácter multirracial y obrero, ligado al alcohol y la violencia lo cual permitió convertirse a estos jóvenes en caldo de cultivo para el neofascismo y la marca se convirtió en la prolongación de estos ideales neonazis.

En los 80 donde la marca cayó un poco en el olvido, sin embargo las bandas como Oasis y el britpop recuperaron la estética mod en un nostálgico recuerdo de los años 60 y así es cómo la marca volvió ser referente de la moda juvenil y obrera en el Reino Unido.

Fuera de Reino Unido es difícil ver esta marca en los barrios más obreros, quizá por sus precios, pero eso no quiere decir que no conserve esa esencia, sin embargo uno de los últimos grupos sociales en apropiarse de la marca es el colectivo LGTBI, o que incluso los fachalecos (Neo-patriotas) votantes de derechas hayan intentado agenciarse esta estética en un absurdo intento de salir de su traje de ejecutivo y dar una versión más humana de sí mismos.

Por último y como evento más reciente de la historia del mundo y de esta marca, cabe recordar que los Proud Boys de Donald Trump grupo de ultraderecha solo para hombres y que defiende la supremacía blanca, en 2020 la liaron petarda con tal de seguir bajo el embrujo de su querido presidente, utilizaron la marca Fred Perry en concreto el polo negro y amarillo, aderezando el look con algún arma y un chaleco antibalas. Incluso le han añadido un slogan al logo “stand back” y “stand by”. De esta manera la marca se ha visto obligada a retirar este modelo de polo del mercado para evitar ser relacionados con este movimiento.

Con las propias palabras de Fred Perry: «Es increíblemente frustrante ver que el polo y la corona de laurel son relacionadas con este grupo»

Así que ya ves, y ahora tu…¿Te pondrías un polo Fred Perry? Yo desde luego que sí, entiendo que la ideología está en nuestro intelecto y no en la asociación de conceptos a las marcas, además como he comentado al empezar este post, la calidad de sus productos es increíble!